LOS MALOS MEDICOS

“Son pacientes oncológicos, igual se van a morir”
En la Europa del siglo XVIII había una frase entre irónica y dramática que los propios médicos repetían entre ellos: “Cuando una medicina no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir, además, que sirva para algo”.
Cuando el lector termine de leer la investigación sobre la mafia de los medicamentos, entenderá hasta qué punto aquella frase conserva actualidad. Sucede que por lo menos un 10% de los remedios que se consumen en la Argentina proviene del tráfico ilegal, y una parte de ellos está tan adulterada que deberíamos alegrarnos de que al consumirla no nos mate.

Se trata de una red mafiosa que involucra a funcionarios, droguerías, sindicalistas y alcanza al eslabón más terrible de la cadena de complicidades: los médicos.

Hace un año, REVISTA NOTICIAS llevó a su tapa un tema del que todos los profesionales de la salud hablaban, pero que afecta tantos intereses que no aparece en los medios de comunicación. Negocios sucios que algunos médicos inescrupulosos realizaban para obtener beneficios económicos de ciertos laboratorios, utilizando a los pacientes como conejillos de indias.

Ahora, la Justicia investiga una estructura mafiosa que presenta como una de sus formas de inicio, la mano de obra de médicos y enfermeros que retiran del circuito legal remedios que luego son recetados inescrupulosamente.

Todo crimen es repudiable, pero el que cometen aquellos que se juramentaron curar, no sólo causa escozor sino dolor. La investigación detectó que pacientes graves, como los oncológicos, recibían en su tratamiento medicamentos adulterados que no les servían para nada. “Son pacientes oncológicos, igual se van a morir”, dijo uno de los involucrados. Así de simple. Así de salvaje.

El crimen de estos profesionales afecta no sólo a los pacientes que confiaron en ellos, sino a la mayoría honesta de médicos que cumplen con el juramento hipocrático que hicieron al graduarse: “Iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción”.
Foto: Marcelo Aballay (Diario Perfil).
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gutierre me pareció muy oportuno este comentario. Todo el mundo habla de los dirigentes sindicalistas o funcionarios de turno, nadie habla de la complicidad de los médicos, que sin éstos jamás se podría matar a pacientes con medicamentos truchos.
O acaso no sabían lo que pasaba?
Walter
Lomas de Zamora

Anónimo dijo...

paula on 17 de septiembre de 2009 13:52 dijo...
en Rosario es=,hubo elecciones en sindicato con fraude,los que ganaron ubicaron a amantes de ellos para controlar la decadente obra social,lo que vimos no es novedad ese maltrato es =para los afiliados que aportan a estos animales mafiosos esperamos que se investiguen a todas las delegaciones del interior que son peor que BsAs
Averiguen que pasa con las la gente de Rosario centro de la corrupcion,sindicato manejado por ineptos mafiosos